Hernán Marina – Pase Sarmiento, Subtes BA

Sitio específico de Hernán Marina para Pase Sarmiento

En función de las características del Nuevo Acceso PASE SARMIENTO, el artista desarrolló una obra en tres fases; cuatro esculturas en neón y metal que transforman el ingreso de forma lúdica y monumental.

Integrando el sistema de iluminación de lineas rectas y blancas con siluetas humanas, orgánicas, nos invitan a pensar en los miles de usuarios cotidianos de la red. Cruces e integración, lineas duras que se vuelven blandas y espacio que se resignifica, ya no es solo un pasaje, es un lugar con identidad con una historia, con una invitación a pensar nuestra vida en red.

 

“Era un día hermoso y se le ocurrió que nadar largo rato podía ensanchar y exaltar su belleza.
El agua refractaba el sonido de las voces y las risas parecían sostenerlo en el aire”
John Cheever

 

Cómo nadadores en la marea vertiginosa de la megalópolis, miles de seres anónimos, desafiantes, peregrinos urbanos, apuran su destino.
Bajo tierra una red de conexiones los conducen a su nombre, a su distante orilla.
Toda ciudad es también un recorrido, de lo anónimo a la identidad. Una suspensión atemporal entre dos pertenencias. Los nadadores de Hernan Marina, siluetas iluminadas, nos hablan de estas almas conectadas en red.

Sus secuencias de movimientos se nos muestran como notas aisladas entre los supuestos límites de un pentagrama mural. La música silenciosa de una realidad aislada y condenada a permanecer sola entre los límites de uno mismo., dice Frederic Montornés.

Sus esculturas en neón son también una invitación a disfrutar del recorrido, a convertir lo anónimo en lugar, a hacer del viaje un goce.